La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) define el dolor como “una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada con daño tisular real o potencial, o descrita en relación a dicho daño”.

El dolor se puede clasificar de acuerdo a diferentes parámetros como duración (agudo o crónico); intensidad (leve, moderado o severo); causa (inflamatorio, neoplásico); mecanismo (nociceptivo, neuropático), entre otros.

Se debe tener en cuenta que algunos tipos de dolor cumplen función adaptativa; es decir, defienden al organismo de ciertos daños (dolor nociceptivo) y promueven la curación (dolor inflamatorio). Sin embargo, algunas formas de dolor inflamatorio, el dolor neuropático y otros, son no adaptativos. Por tanto, el dolor es una condición heterogénea que va desde un síntoma hasta una enfermedad en sí misma, cuando se asocia a cambios estructurales y funcionales en las vías de dolor.

Dolor Neuropático Diabético Periférico (DNDP)

La presencia de signos y síntomas de disfunción nerviosa periférica en personas con diabetes se conocen como neuropatía diabética y puede ocurrir en el 30 a 60% de los pacientes con diabetes. Una forma de neuropatía es el dolor neuropático diabético periférico (DNDP) que puede presentarse entre el 10 al 20% de los pacientes con diabetes.

El DNDP interfiere con el funcionamiento de los pacientes y con su calidad de vida. De modo que si bien, la reducción del dolor es el objetivo primario del tratamiento del DNDP, también lo son la mejoría del funcionamiento físico, la reducción del impacto afectivo y la mejoría en la calidad de vida.

La última guía del National Institute for Heath and Clinical Excellence (NICE) para el tratamiento del dolor neuropático incluye a la duloxetina como primera línea de tratamiento del dolor neuropático diabético periférico.

Fibromialgia

La fibromialgia es una forma de dolor crónico, generalizado y que puede llegar a comprometer severamente el funcionamiento y la calidad de vida de la persona afectada. El dolor de la fibromialgia está frecuentemente acompañado de otros síntomas como fatiga, alteraciones del sueño, depresión y ansiedad.

La Asociación Americana de Reumatología definió en el año 1990, los criterios diagnósticos para la fibromialgia. Se estima que la prevalencia de fibromialgia en población general es de 2%, siendo las mujeres, las más frecuentemente afectadas. Aparece en un 5% a 6% de las consultas de pacientes a médicos de cabecera y en un 15% a 20% de los pacientes que se presentan a consultas con reumatólogos.

Se postula que el dolor de la fibromialgia probablemente se deba a un grado de respuesta o funcionamiento anormal del sistema nervioso; es decir existiría hipersensibilidad al dolor debido a mecanismos de sensibilización central.

El plan de tratamiento debe ser multimodal y dentro de los fármacos aprobados para el tratamiento del dolor de la fibromialgia, se encuentra la duloxetina.