El cáncer de ovario es menos común que el cervical o uterino pero como la enfermedad en etapas tempranas produce pocos síntomas o signos detectables, generalmente se detecta cuando está más avanzada.. Los síntomas que se presentan con este cáncer, como molestia gastrointestinal, distensión, dolor de espalda y fatiga, se presentan con muchas enfermedades y no indican fácilmente la presencia de cáncer.

Generalmente el tratamiento implica la ablación quirúrgica de los ovarios, útero, trompas de Falopio y ganglios linfáticos así como tejidos cercanos (según lo indique la diseminación y la etapa). Generalmente la cirugía es seguida por radiación y quimioterapia.