Pese a su alta frecuencia el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad es comúnmente subdiagnósticado o confundido con otras patologías psíquicas, lo cual retarda el tratamiento adecuado, deteriorando el mundo profesional, familiar y social del adulto.
Los signos característicos de ADHD son: inatención, hiperactividad e impulsividad.
Inatención
Dificultad para concentrarse en un solo asunto, en particular si no es de su interés o se trata de aprender algo nuevo; aburrimiento a los pocos minutos. Dificultad para organizarse y completar tareas. Dispersión.
Hiperactividad
Dificultad de quedarse quieto; estar siempre en movimiento o hablando sin parar. Realizar varias cosas a la vez y ninguna en concreto.
Impulsividad
Dificultad para controlar las reacciones inmediatas y para pensar antes de actuar o hablar. Impaciencia, conducta temeraria, incontinencia verbal.
