Los especialistas coinciden en señalar que el tratamiento farmacológico es muy efectivo y de acuerdo a los trastornos asociados del paciente, será necesaria una terapia complementaria, basada en distintas herramientas, como psicoterapia, para la elaboración de aspectos psicológicos derivados del trastorno. Además, resulta sumamente importante la orientación de los familiares para que puedan comprender, aceptar y convivir con un familiar con ADHD.

Muchos pacientes nunca son diagnosticados. Las razones para ello son múltiples e incluyen la falta de adecuado conocimiento sobre la existencia de este trastorno por parte de los ámbitos en los que el paciente se desenvuelve, la creencia de que las manifestaciones del trastorno corresponden a características de la personalidad o a influencias ambientales, la no consulta a profesionales entrenados, etcétera.